El combate de las oenegés para contar los muertos de la represión en Irán
Mahmud Amiri Moqadam, un activista pro derechos humanos, recuerda cómo se dio cuenta enseguida, al llegar las primeras informaciones sobre las manifestaciones en Irán, de que la magnitud de la represión era "inimaginable".
"Nunca habíamos visto algo así", asegura el director de Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, que documenta las violaciones de derechos humanos en Irán desde hace 20 años.
La oenegé verificó los informes que daban cuenta de miles de muertos en la represión de las manifestaciones antirrégimen, que empezaron a finales de diciembre y duraron varias semanas.
"Según los testimonios y la información que logramos recopilar en distintas zonas del país, se trata de una masacre masiva a una escala sin precedentes", asegura.
La ardua tarea de contar los fallecidos continúa, pero según la oenegé se ha visto dificultada por el corte de internet en Irán durante muchos días y las amenazas a las fuentes de información y a las familias de las víctimas dentro del país.
Desde el principio, el equipo de Amiri Moqadam tuvo que verificar contenido creados con IA o vídeos con pistas de audio añadidas.
"Es un trabajo muy duro, no sólo físicamente, sino también mentalmente", reconoce.
"Al final, cuando contactas con la familia y cuando hablan y te cuentan lo que han visto, probablemente sea la parte más dura del trabajo".
- Cifras que no reflejan la realidad -
Al inicio de las protestas, IHR publicaba balances diarios, pero se detuvo tras confirmar la muerte de 3.428 personas, alegando que la magnitud de la represión superaba su capacidad de verificación.
"El proceso lleva mucho tiempo (...) Seguimos recibiendo nuevos informes cada día y continuamos verificándolos, pero las cifras que publicamos no reflejan en absoluto la realidad", dice Amiri Moqadam.
Según él, la cifra de 36.000 muertos que han publicado algunos medios "es perfectamente realista". Varias organizaciones internacionales, como Amnistía Internacional, hablan de miles de muertos pero sin cifras precisas.
Según la relatora especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en Irán, Mai Sato, el corte de internet "ocultó la magnitud real de los acontecimientos" y ha permitido a las autoridades "controlar el flujo de información".
Las autoridades de Irán han reconocido oficialmente un balance de 3.117 muertos y el domingo publicaron una lista de 2.986 nombres, pero aseguran que la mayoría de fallecidos son miembros de las fuerzas de seguridad o transeúntes.
Por su parte, la oenegé Human Rights Activists News Agency (HRANA), con sede en Estados Unidos, señala 6.872 muertos, en su mayoría manifestantes, y está verificando otras 11.280 posibles víctimas. Según sus cálculos hubo más de 50.000 arrestos.
"Cada caso se verifica de manera independiente, gracias a fuentes directas de la red establecida en Irán por HRANA desde hace años", explica la la asesora jurídica de la organización, Jennifer Connet.
Esta oenegé, al igual que IHR, analiza los vídeos, a veces manipulados.
"Si un vídeo afirma que las fuerzas de seguridad dispararon contra civiles en un lugar determinado, verificamos si hay informes independientes que confirman los disparos, las armas utilizadas y si los relatos coinciden", apunta la asesora.
Varias semanas después del fin de las protestas, numerosas familias siguen buscando desaparecidos.
Según Mahmud Amiri Moqadam, la confirmación de ciertas muertes podría tardar años.
"En cuanto al balance, probablemente habrá que esperar hasta la caída del régimen", asegura.
L.Aitken--RTC