"La transición no ha comenzado" en Venezuela, dice la opositora Solórzano al salir de la clandestinidad
Delsa Solórzano se presentó este martes a trabajar en su oficina por primera vez en 17 meses. La dirigente opositora salió de lo que llama su "resguardo" con la intención de aportar a una transición que, a su juicio, aún no comienza en la Venezuela pos-Maduro.
La última vez que apareció en público fue sobre un camión durante una manifestación en agosto de 2024. A su lado etaban la premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, y otros dirigentes que terminaron también escondidos o en la cárcel.
Apareció en la sede de su partido, Encuentro Ciudadano, y difundió en redes imágenes de su primer discurso.
Su regreso a la vida pública es cauteloso: el chavismo permanece en el poder tras la caída de Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense. Delcy Rodríguez ahora es presidenta interina y habló de un "nuevo momento político" en el país.
"Creemos que Venezuela hoy tiene una nueva etapa y yo creo que todo el país siente eso", dice a la AFP la exparlamentaria de 54 años. Pero "la transición aún no ha comenzado" y solo "se consolidará cuando haya elecciones libres en Venezuela".
La Constitución ordena que, ante la falta temporal del presidente, la vicepresidenta asume el poder por un lapso de 90 días prorrogables por otros tres meses. Pero cuando la máxima corte venezolana emitió el 3 de enero -horas después de la captura de Maduro- la sentencia que otorgó a Rodríguez el control del país habló de "ausencia forzosa", un término que no existe en la ley.
De ahí que el hijo de Maduro por lo pronto haya descartado nuevas elecciones.
- "Reciclar el dolor" -
Solórzano es una estudiosa de las transiciones. Explica que cada proceso es distinto y Venezuela no será excepción.
Insiste en que el país reclama una reinstitucionalización, que tomará un tiempo. Pero en lo inmediato, un primer paso "fundamental y evidente", insiste, pasa por la liberación de todos los presos políticos, cientos de ellos todavía encarcelados.
"Que abran las puertas de las cárceles", dice. "¿Qué otra muestra puedes dar de que se acabó la persecución; de que, de verdad verdad, ésta es una nueva etapa para Venezuela si no es poniendo fin a la persecución? ¿Por qué hay que empeñarse en reciclar el dolor?".
El gobierno asegura que ha excarcelado a unos 800 presos, una cifra que activistas cuestionan.
- Canal abierto con EEUU -
Solórzano destaca el "canal abierto" entre Delcy Rodríguez y el gobierno de Donald Trump, que ordenó la captura de Maduro y ha calificado de "formidable" a la presidenta encargada. Ambos suscribieron acuerdos petroleros y adelantan diligencias para reanudar las relaciones diplomáticas, rotas en 2019.
"Declaran todos los días que hablan con el otro", señala. "El problema es que en esas conversaciones diarias no está el pueblo de Venezuela. Entonces, el reto es cómo el pueblo de Venezuela pasa a ser oído".
"Tiene que haber una representación del pueblo, pero una representación del pueblo real", sigue. "Eso se trabaja poco a poco. Vamos a ver si es verdad y vamos a ver cómo funciona la intermediación".
- El resguardo -
Solórzano evita dar detalles de su paso a la clandestinidad.
"No le llamo clandestinidad, lo llamo resguardo", explica. "Es un tema personal, cada quien vive su persecución como considere: yo estoy en Venezuela, mi familia, toda mi familia está en Venezuela. No es la misma realidad de los que mandaron a los hijos para afuera".
¿Salía alguna vez? ¿Veía a alguien? "No, jamás", responde.
Explica que volvió a la vida pública para trabajar en que "se produzca un cambio político" en Venezuela. "Es un tema de responsabilidad con el país", indica. "La transición hay que construirla, hay que trabajarla y hay que trabajarla en unidad".
¿Vuelve al resguardo? "No", zanja. "Yo estoy trabajando en mi oficina".
M.Allan--RTC